miércoles, 25 de septiembre de 2013

Parque Nacional de Yosemite



El Parque Nacional de Yosemite, en la ladera oeste de las montañas centrales de Sierra Nevada, en California, es una zona de increíble belleza escénica y un entorno salvaje de gran valor ecológico. El parque representa prácticamente todos los entornos diferentes que se encuentran en Sierra Nevada, incluidas arboledas de secuoyas, recursos históricos, restos de asentamientos indios y bóvedas, valles, granito pulido y otros elementos geológicos que muestran la formación de la cordillera.


El parque está dominado por la cordillera de Sierra Nevada, una zona en la que predominan las paredes de granito. El granito subyace en la mayor parte del parque y está expuesto en forma de bóvedas, estructuras parcialmente abovedadas, colinas y precipicios. Existe una topografía excepcionalmente glaciar en la mayor parte de la zona, incluido el espectacular valle de Yosemite, una hendidura de 914 m de profundidad creada por los glaciares a través de una cadena de montañas poco elevada de suaves laderas.


El valle es una parte ensanchada del estrecho cañón del río Merced, que atraviesa el sector sur del parque de este a oeste. Las enormes y escarpadas paredes de granito muestran un aspecto de glaciación reciente con poca erosión posterior. El parque es conocido por sus numerosas cataratas, incluidas las de Yosemite y Ribbon, así como unos 300 lagos, como el Emerald y el Merced. Otros cañones del parque dignos de mención son el Gran Cañón del río Tuolumne y el cañón Tenaya. También hay dos grandes ríos (el Merced y el Tuolumne).


Anteriormente el área había estado sujeta a una intensa glaciación y, aunque ya no quedan glaciales en el parque, las señales de su paso están en todas partes. La acción de los glaciales, combinada con el lecho de granito, ha dado lugar a peculiaridades únicas y pronunciadas en el terreno. Entre ellas, unas características estructuras abovedadas, así como las características asociadas a los glaciales, como valles colgantes, lagunas, morrenas y valles en forma de U. Los bloques de granito monolíticos, como el Half Dome y la pared perpendicular de El Capitán, son reflejos característicos de la historia geológica de la zona.


La variedad de la flora se refleja en la existencia de seis zonas de vegetación distintas, determinadas por las diferencias de altitud. Son especialmente notables las tres arboledas de secuoyas gigantes y las extensas praderas alpinas. Hay 1.200 especies de plantas, así como muchos otros helechos, briofitas y líquenes. En el parque hay una especie de planta endémica y ocho amenazadas o en peligro de extinción.


El parque tiene 67 especies de mamíferos (de las cuales 32 son roedores), 221 de aves, 18 de reptiles, 10 de anfibios y 11 de peces (de las cuales 6 son endémicas). Una especie de ave (el águila calva) está en peligro de extinción, y el halcón peregrino está incluido en la lista de especies vulnerables. Algunas especies no nativas se han introducido accidentalmente, como los castores o el lagópodo alpino. El musmón se declaró extinguido en Yosemite en 1914, pero se volvió a introducir en 1986.


Hay 1.000 emplazamientos arqueológicos designados registrados por visitantes, personal del parque y durante estudios arqueológicos sistemáticos. Yosemite se considera una zona fronteriza entre dos grandes provincias culturales: California central y la Gran Cuenca. A finales de la era prehistórica y principios de la histórica, la zona de Yosemite estaba ocupada por dos grandes tribus de indios norteamericanos. Existen 569 emplazamientos arqueológicos designados dentro del parque.


La belleza natural de Yosemite fue el impulso que permitió implementar por primera vez el concepto de parque nacional tal como lo conocemos hoy en día. La riqueza arqueológica de la zona aumenta la importancia cultural de Yosemite.


Sin embargo, se han producido muchos cambios en el paisaje de Yosemite. La supresión de los incendios naturales y el pastoreo de ovejas y ganado pesado también han alterado la vegetación original.

martes, 24 de septiembre de 2013

Varanasi Ciudad de la Vida y la Muerte




Benarés, actualmente llamada Varanasi, representa todo aquello que contrasta con nuestros principios y costumbres occidentales. El primer contacto con la India a través de Varanasi puede llegar a ser un shock para alguien que no esté acostumbrado al estilo de vida hinduista.




La ciudad sagrada, bañada por el Ganges, es un centro de peregrinación donde se cree que cada inmersión en el río sirve para expiar los pecados. Lanzar las cenizas de un cadáver, a su vez, rompe con el ciclo de las reencarnaciones del difunto. Montones de peregrinos llegan a la ciudad en busca de la paz redentora que ofrece la diosa Ganga y son centenares los ancianos que deambulan por las calles esperando el toque de gracia que los llevará al descanso eterno.




Vida y muerte se mezclan en este río donde se pueden ver niños jugando a la pelota mientras esquivan algún cuerpo surcando por sus aguas sagradas. Nosotros dejamos de amar y comprender a la muerte hace mucho tiempo. La escondimos bajo nichos de cemento. Aquí en la India la muerte se venera al igual que la vida y juntas van de la mano para darle un lógico sentido a nuestra existencia.




Sorprende encontrarse deliciosas samosas, lassis, talis o chapatis apenas a dos metros de distancia de una vaca haciendo sus deposiciones o respirar a la vez el humo a carne quemada de alguna cremación en el ghat más cercano.




Cremaciones, incienso, excrementos, biriani, samosas, curry, asados, hierbas aromáticas… Andar por Varanasi es un menú completo para nuestro olfato. La riqueza de aromas y colores se mezclan en un sinfín de tonalidades y constituye un verdadero placer perderse entre el bullicio de sus estrechísimas calles para acabar en un ghat en el atardecer y presenciar uno de sus rituales sagrados con fuegos y pétalos lanzados al río.




El Ganges, y Varanasi a su orilla, son lugares sagrados para los hindúes, por eso, durante todo el año llegan a sus ghats miles de peregrinos de todas partes del mundo para bañarse en las aguas del río, liberarse de sus pecados, hacer ofrendas o incinerar a sus seres queridos. Incluso, toman agua del río para purificarse por dentro. No sabemos si te purifica, pero que te limpia te limpia.




Uno puede ver, al mismo tiempo, la ceremonia de cremación de los cuerpos, familias enteras bañándose, mujeres preparando ofrendas con comida y velas para dejar en las aguas del Ganges, hombres lavando ropa, niños nadando, adolescentes jugando al cricket, personas rezando, meditando y practicando yoga, pintores de barquitos tirando pintura al río, búfalos tomando su baño diario, sacerdotes o garúes ofreciendo oraciones a los peregrinos, mendigos y vendedores de droga, entre otros personajes. Todo junto y en un mismo lugar: los Ghats de Varanasi.




Los hindúes creen que el lugar propicio para incinerar los cuerpos es el Manikarnika. Los cuerpos son transportados a través del casco antiguo hacia el río sagrado sobre camillas de bamboo y cubiertos por telas naranjas o amarillas. Es muy común ver las procesiones por los callejones de la ciudad mientras el resto de las personas siguen con su vida cotidiana.




Antes de la cremación, el cuerpo se moja en el río y, luego, se le quitan las telas de colores. Debajo de éstas el cuerpo está envuelto en una tela blanca y así se deposita sobre la fogata.
En la parte superior del ghat se acumulan pilas y pilas de troncos. Los encargados de los troncos los pesan cuidadosamente para calcular el costo de la incineración. Saber la cantidad exacta de madera que se necesita para cremar completamente un cuerpo no es fácil y, quienes se encargan de ellos, manejan muy bien este arte, como lo llaman algunos. Cada tipo de madera tiene un costo y, la de sándalo es la más cara. Las familias pagan por la madera necesaria, si el dinero no alcanza para pagar toda la madera, lo que no se llegó a quemar, va al río. En general son partes muy pequeñas que, según nos contaron, los peces se encargan de ellas.





lunes, 23 de septiembre de 2013

Matanza en un Centro Comercial de Nairobi

Decenas de personas han muerto y 175 han resultado heridas en un ataque terrorista este sábado en el centro comercial Westgate de Nairobi por parte de un grupo de hombres armados, según el gobierno de Kenia. La confusión sobre el número de víctimas ha sido una constante todo el sábado y este domingo: El Gobierno ha informado este domingo de 59 fallecidos y 175 heridos, mientras los terroristas aumentaban la cifra a un centenar. Cruz Roja, por su parte, ha aumentado esta cifra a 68 fallecidos la tarde del domingo.


Según relataron testigos, al menos una decena de individuos con atuendo tradicional árabe ("entre 10 y 15", según el Gobierno) irrumpieron este sábado en el centro comercial de Westgate —uno de los más lujosos de la capital keniana— y abrieron fuego de forma indiscriminada.


Los asaltantes —que después del ataque se enfrentaron a las fuerzas del orden en un largo intercambio de disparos— hicieron rehenes a trabajadores y clientes del centro comercial, algunos de los cuales fueron liberados por la Policía. Este domingo, permanecen atrincherados en la planta baja y el sótano con un número de rehenes sin determinar, mientras las fuerzas de seguridad tratan de cercarles sin que se produzcan más víctimas civiles. Un comando israelí ha entrado en el centro este domingo para acceder hasta donde se encuentran los terroristas con rehenes. "Quiero confirmar que hemos rescatado a más de mil personas", ha anunciado este domingo el ministro keniano de Interior, Joseph Ole Lenku. Según el ministro, hay una treintena de rehenes en el centro comercial, "por eso —se justificó el ministro— la operación es muy delicada".


El presidente de Kenya, Uhuru Kenyatta, afirmó este sábado que "yo mismo he perdido a miembros de mi familia en el ataque", en un discurso dirigido a la nación, en el que se mostró convencido de que Kenia "vencerá" a sus enemigos como en anteriores ocasiones. "Quiero dejar claro que atraparemos a los autores huyan adonde huyan, los cogeremos, los castigaremos por este horrible crimen", aseveró Kenyatta, que insistió en que su Ejecutivo "está preparado para defender la nación de una agresión interna y externa". Kenyatta recordó que el país ya ha sufrido "ataques terroristas antes". "Los hemos combatido y vencido dentro y fuera de nuestras fronteras, volveremos a vencerlos otra vez", se mostró convencido.


El grupo radical islamista Al Shabab aseguró en Twitter que el asalto con víctimas y rehenes a este centro comercial sería "una larga odisea". "¿Recordáis Bombay? Va a ser una larga odisea", afirmaron los integristas en su cuenta de Twitter, en alusión a los ataques de la ciudad india, en los que murieron 166 personas tras la toma de rehenes en hoteles de lujo, la estación de trenes y un centro cultural judío.


"Un policía keniano me preguntó qué estaba haciendo. Le pregunté si conocía el teléfono del presidente Kenyatta", aseguró el grupo islamista en este perfil, uno de los tres activos en la red bajo las siglas HSM Press. Horas después de insinuar que estaban detrás del ataque, la milicia radical islámica somalí asumió explícitamente la autoría del asalto: "Al Shabab confirma que está detrás del espectáculo de Westgate", se leía en la cuenta oficial del grupo fundamentalista en Twitter.


Los soldados y fuerzas especiales de Kenia han "contenido" a los milicianos del grupo islamista Al Shabab pero los rehenes se encuentran en "varias localizaciones sin controlar", según avanzaba a primera hora de este domingo el Centro Nacional de Operaciones de Desastre (NDOC). "A las 6.00 hora local (5.00 hora peninsular española del domingo), el Ejército de Kenia y las fuerzas especiales tienen bajo control las plantas primera y segunda del Westgate. Partes de la planta baja y del sótano permanecen sin controlar", precisaba el NDOC a través de la red social Twitter. Con los "hombres armados contenidos" en "una localización", señalaba el NDOC, "los rehenes (se encuentran) en múltiples localizaciones que todavía están sin controlar", posiblemente, según reconocía el NDOC, con presencia de hombres armados. "El Ejército de Kenia y las fuerzas especiales están asegurando el edificio", añadía.


La Policía keniana anunció en su cuenta de Twitter que habían detenido a uno de los supuestos autores del tiroteo: "Hemos detenido en un hospital a uno de los sospechosos del ataque del centro comercial de Westgate". Horas después, la Policía informó que el atacante "ha fallecido por las heridas de bala". Por su parte, el inspector general de la Policía, David Kimaiyo, aseguró que "no ha escapado ningún sospechoso", saliendo al paso de rumores de los medios locales que apuntaban a que al menos uno de los asaltantes había conseguido escapar tras cambiarse de ropa y confundirse con las víctimas.












domingo, 22 de septiembre de 2013

Huashan, China, La Montaña Sagrada



Situado a sólo 120 kilómetros al este de la ciudad de Xi'an, en la provincia de Shaanxi en China. Huashan es una de las cinco montañas sagradas y uno de las más populares atracciones turísticas. Es apreciada por el hermoso paisaje natural y los antiguos templos taoístas, pero Huashan es más famosa por el peligroso sendero que hay en su cumbre. 


La montaña de Huashan tiene cinco picos. Si se mira desde cierto ángulo la montaña parece una flor. Si eres valiente y tienes la suerte de llegar a la cumbre, serás recompensado con una vista increíble de todo el complejo de montaña.


Las personas que aceptan el desafío de hacer excursiones por este sendero suelen ser jóvenes temerarios que utilizan esta oportunidad para demostrar su “mala destreza”, ya que, por desgracia, muchos de ellos tienen accidentes mortales. Se estima que hay alrededor de unos 100 accidentes mortales en el sendero de Huashan cada año, pero "gracias" a la censura china no existen registros oficiales de este tipo de incidentes. 


El sendero y los templos fueron construidos durante muchas décadas por los monjes taoístas, no fueron pocos los que dejaron sus vidas en su construcción, aunque para ellos, morir en esta sagrada empresa fue todo un honor. Tan solo hay que imaginar lo complicado que es ascender a pie para hacerse una idea de la enorme tarea que les supondría subir todos los materiales empleados para la construcción de los templos. Maderas, grandes bloques de roca, etc.… 


Desde Hua-Shan, nombre que también tiene el pueblecito que hay en las faldas del monte, se tarda unas diez horas en ascender a pie hasta el templo más alto. Para los más vagos o menos temerarios, existe la posibilidad de subir en teleférico hasta el pico este. El ascenso también es impresionante y no apto para los que padecen de vértigo, aunque para los chinos taoístas que peregrinan todas las primaveras es algo demasiado caro, y queda prácticamente para el uso de los turistas extranjeros. 


Sin duda, un paseo que corta la respiración, tanto por el peligro que conlleva como por la belleza del lugar. Uno de esos lugares únicos en el mundo y que uno debería de visitar por lo menos, una vez en alguna vida. 


La parte más peligrosa del recorrido es la conocida como “Changong Zhandao”, de casi 4 metros de largo y unos 30 centímetros de ancho, a lo largo de un camino vertical acantilado, donde sólo un paso en falso significa caer al abismo. Otro tramo vertiginoso es el conocido como “Dragón negro”, esculpido en una larga y empinada arista de la roca de tan apenas unos centímetros de anchura. Continuando la ruta encontramos paredes prácticamente verticales, donde hay que trepar agarrándose a oxidadas cadenas y vetustos escalones. La “Garganta de los cien escalones” es el más espectacular, ascendiendo por una pendiente de 90º. Pequeñas pasarelas incrustadas en la roca, apenas unos tablones temblorosos, son el único paso para acceder a otros puntos más elevados del trayecto. En invierno, la nieve y el hielo todavía dificulta más la ascensión, convirtiéndola en algunas épocas en algo imposible.


Algunas partes de esta peligrosa ascensión solo deberían de ser accesibles para gente versada en las artes de la escalada o el montañismo, pero no es así, y muchísima gente sin preparación se atreve con esta hazaña, pues llegar a la cumbre es todo un reto, tanto espiritual como físico y la recompensa es grande.